mercoledì 7 maggio 2014

RISOTTO CON FRESAS




Qué cremosito está el arroz cuando se prepara en forma de "risotto". Suave y melosito, ummm...
El arroz nace en agua y muere en vino como dice el dicho italiano.  Y así es, la mayor parte del arroz italiano termina en una hirviente alberca de vino.  Risotto es el modo preferido de comer arroz en Italia, especialmente en el norte.  Todos los risotto me encantan, esta receta estaba muy de moda en los años 90, hoy me propongo nuevamente de hacerla, como siempre, algún leve cambio. Es una receta que gusta mucho a niños y mayores y muy económica. 

Ánimo, preparadla!
Disfrutad.....



INGREDIENTES:



  • 350 g de arroz para risotto yo he utilizado el calidad Carnaroli.
  • 50 g de mantequilla
  • 1 cebolla pequeña 
  • 1 vaso de vino blanco seco 
  • 1 l de caldo de verduras
  • 10-12 fresas 
  • 80 g de crema de queso 

PREPARACIÒN :

Necesitas arroz para risotto (Carnaroli, Vialone nano, Baldo). No laves el arroz - necesita estar seco cuando lo eches en la olla.  En el risotto se trata de que los granos de arroz se peguen unos a otros, y el residuo de harina de arroz en la superficie de los granos es una característica deseable.
También necesitas caldo de verduras  caliente. Para hacer el caldo, añade el agua en la olla, y luego añade las verduras (2 hojas de laurel ,1 zanahoria ,1 rama de apio , 1 cebolla, 1 patata, 1 tomate , 4 ramitas de perejil ) cortadas en trozos, después de haberlas lavado a conciencia.
Puedes poner las verduras con o sin piel, ya que muchas de las vitaminas y beneficios de las verduras están en su piel. Deja que hierva el agua, y cuando llegue a este punto deja que se haga el caldo a fuego lento durante 1 +1/2 hora o 1 hora en la olla a presion. Por último, con un colador divide la verdura del caldo.
 Si no tienes tiempo, puedes calentar 1 litro / 4 tazas de agua de la llave y añadirle un cubo de consomé vegetal.  Pero necesita estar caliente antes de comenzar.

Lava y quita el tallo a tus fresas, luego machaca la a mitad de ellas en un mortero o usa una picadora eléctrica. 



Reserva unas pocas de las más bonitas para decorar y un poco de salsa de fresas.

Troceamos muy menuda la cebolla



 y la vamos pochando en una cazuela con 1 cuchara de mantequilla.



Cuando esté bien pochadita 



le incorporamos el arroz. Doramos un poco



y le añadimos el vaso de vino blanco y seguimos a mezclar bien para que el arroz no se pegue al fondo.  



Mantén la olla del caldo junto a la cazuela del risotto y usa un cucharón. Añadimos dos cucharones de caldo a la vez al arroz.
Mezcla bien para evitar que el risotto se pegue y para ayudar a que el caldo se esparza uniformemente en el arroz.



Vamos cociendo el arroz sin dejar de remover y procurando que nunca nos quede seco. No debe haber líquido visible antes de que añadas los siguientes cucharones de caldo.



A la cuarta vez que añadas caldo, agrega el puré de fresas. 



Revuelve bien.
Las fresas desaparecerán en el risotto y lo volverán de un color rosa sucio.  Continúa añadiendo el caldo, cucharón por cucharón, hasta que el arroz se haya cocinado, pero siga firme y crujiente.  

Y ahora viene la etapa crucial llamada "mantecatura".  Apaga el fuego y retira la olla de la estufa. Deja que el risotto descense un minuto retirado del calor y agrega la crema de queso.  



Incorpórala vigorosamente pero con cuidado de no machacar los granos.  La crema de queso  es una emulsiones de agua y grasa que necesitamos asimilarlos al arroz como emulsión. Removemos con cuidado 5 minutos más.



Poner la tapa sobre la cazuela y dejar que se "asiente" durante 4/5 minutos para que el arroz puede incorporar el queso crema y servimos.



Lo puedes servir con un poco de salsa de fresas y con la  rebanadas finas de fresa encima o cortadas a mitad.